lunes, 16 de febrero de 2009

NECRO-LÓGICAS


A propósito de Jean Baudrillard (1929-2007)

Se ha convertido en el filósofo de la etapa fractal del valor; en “el Darth Vader
del posmodernismo” y “el profeta del juicio final” contemporáneo; en un Kid
Symbol del ciberespacio y en profesional de la ciencia retórica que se deleita en
ofender a los lectores con un diagnóstico social excrementicio que sale de su clí -
nica de metavulgaridad; un exponente de violencia teórica cuya pluma sirve
como varita mágica de la física para iluminar el ciberespacio como fuego
artificial; un acróbata lingüista que se cuelga de los pies en el andamio
sobre el escenario. Sacando la lengua se burla de los maestros de
ceremonias de la vida académica.
Peter Maclaren

Las palabras de Baudrillard te susurran en el cerebro como una Hot Line intelectual, tienen una extraña capacidad de seducir, de hacerte creer que la realidad es una toma PPP[1] con extrañas ecuaciones matemáticas que invocan a la fractalidad. Intelectual decadente y sofisticado, charlatán de feria cibernética, encantador de serpientes mediáticas. Amante de lo absurdo, dialoga con este no para hacerlo entrar en razón sino para demostrar que la razón es absurda en sus postulados homogeneizantes.


Su prosa de bisturí gangrenado infecta y cercena lo que creemos, expandiendo viralmente sus ideas para quienes lo hemos leído; sus escritos poseen la tersura de un abrigo de mink y lo nauseabundo de un baño público lleno de jeringas y olores excrementicios; esto ha hecho que provoque ánimos profundamente encontrados, pues tiene la facilidad de decir las cosas que nadie quiere escuchar, el mal entendimiento de sus obras ha dado lugar a apasionamientos de carácter esquizoide ya que su escritura encriptada suscita alejamientos/acercamientos de carácter brusco que pueden dar lugar a desgarramientos cerebrales muchas veces irreparables.


Operador de casino del pensamiento, embelezado por los juegos de palabras, admirador de escritores latinoamericanos como Borges o Macedonio Fernández, le interesaba demostrar que el mundo de lo fantástico está más cerca de lo real de lo que creemos, o mas bien que para demostrar lo real hay que tomar el camino del absurdo. Alquimista del ensayo, intentó mostrar que el camino de la sociología es su anulación, su elevación a una potencia exponencial cero, si es que no se indaga por otras rutas, puesto que la rigidez académica (que no es rigurosidad) y la falta de búsqueda de fuentes alternativas solo llevaría al pensamiento a su conversión en meros manuales que solo sirven para demostrar que la realidad está en otra parte, pues los objetos/masas[2] tienen vida propia ya que estos no hacen caso a los intentos de encasillarlos o bien te dicen lo que quieres oír para que los dejes en paz.


Su obra posee una rara atemporalidad borgiana donde el antes y el después se mezclan dejando una sensación palindrómica en el contexto de sus escritos, de ahí la poca importancia de hacer un recuento cronológico de su obra, de su evolución; pues daría la impresión de que empezó por el final. Consecuente como fue con sus escritos, la implosión fue una constante en sus textos, el grado Cero de la escritura, la performatividad de la palabra, por un lado; y el grado Xerox de la misma por el otro; es decir su continua repetibilidad hasta el absurdo sin que eso signifique necesariamente algo.



Aún así se considera mínimamente útil intentar hacer un recuento de su producción teórica pues creemos que fue consecuente con sus propuestas, el plantea: “Tres órdenes de simulacros, paralelamente a las mutaciones de la ley del valor, se han sucedido desde el renacimiento: -La falsificación es el esquema dominante de la época “clásica”, del Renacimiento a la revolución industrial. -La producción es el esquema dominante de la era industrial. -La simulación es el esquema dominante de la fase actual regida por el código”[3]. Y, una cuarta que obedece a la “fase fractal o viral del valor”[4] en esta fase ya no existe equivalencia alguna entre lo real y lo representado, sino como una mera estela en descomposición dentro del firmamento teórico.


Su producción teórica -creemos- obedece a estas mutaciones y que al primer Baudrillard que va de (1968-1973)[5] le corresponde una época “clásica” y de falsificación en un sentido metafórico pues se encuentra en permanente transposición de la teoría marxista estructural conjuntamente con la visión semiológica de Roland Barthes, en donde empata la ley general del valor con un universo de los objetos que opera en consonancia con la circulación del capital, “imitando” de esta manera un esquema teórico que le permitirá abrirse paso hacia su segunda época.


El segundo Baudrillard (1976-1985)[6], ya con su molde teórico-crítico empieza a producir en “serie” y a disparar su propuesta teórica cual francotirador a todo lo que se mueva, a todo lo que suene a emancipatorio light, es su etapa más prolífica y seductora por decirlo de alguna manera, es un período de producción industrial del simulacro, donde el signo definitivamente se libera para pasar a (re)presentarse a si mismo en serie sin referente alguno.




Pasamos así a la penúltima época del autor (1986-1991)[7] que para muchos se extiende hasta su muerte, preferimos hacer una diferenciación entre ésta, -su etapa de simulación regida por el código- y la etapa fractal/viral (1993-2007)[8] que caracterizó a sus últimos escritos; aunque es muy difícil distinguirlas puesto que la tercera época está enhebrada íntimamente con la última, creemos que es factible separarlas por un cambio en su textualidad, en donde sus objetos (textos) adquieren un estatuto de autorreferencialidad que le permite negar la existencia de hechos como la guerra del golfo o autofagocitar sus orígenes (la izquierda), volviéndose más real que lo real, hiperreal; es decir, exponenciando lo que quiere decir a niveles satelitales por la ausencia de referentes, transformándose en una teoría pornográfica.


La cuarta y última etapa que comprende hasta su muerte, es más bien espasmódica, implosiva, paroxista; con una conciencia de que todo lo producido hasta entonces no puede desandarse, por tanto prefiere eludir las investigaciones largas y apostarle por los aforismos, por los fuegos pirotécnicos que brillan un instante en el cielo de la simulación y después desaparecen en el vacío. Es una época fractal y transteórica donde todo desaparece en sus textos, es un agujero negro de sí mismo.





Todo lo antes mencionado posee líneas de continuidad entre sí como un mapa genético, por eso no es raro observar que muchos textos previos sirvan de respuesta para otros que fueron publicados luego, por eso tampoco se puede ser muy rígido al intentar clasificarlo; por esta misma razón al decir que La guerra del golfo no ha tenido lugar (1991) fue un dardo infectado que se lanzó en el futuro para los evangélicos del pensamiento, para la izquierda divina (1985) ubicada en el pasado; nadie se dio cuenta que un proxeneta de las ideas como Baudrillard quería provocar un enfrentamiento de navajas entre beatos intelectuales. Provocador e irreverente, se atrevió a decir Olvidar a Foucault(1977) en una época en la cual recientemente había sido postulado para cardenal del pensamiento, -ya que aún no había muerto- hubiera resultado más difícil impugnar su canonización.


Shamán de psicodelia electrónica en aldea global, sus artículos producen una suerte de resaca metafísica en un mundo dominado por energizantes que no necesitan de nadie que los consuma para seguir existiendo como la televisión. Disc Jockey de la academia que mezcla el don y el contra-don produciendo ruido (noise) hasta perderse en el vacío agujereado por el breakdance de sus propuestas.


Por otra parte, apostol del nihilismo y vocero no oficial de la WWF[9] intelectual, fue considerado padre del posmodernismo, título demás ganado si tomamos en cuenta que este fue el rey Momo de una década perdida; o mejor dicho, atrincherada por el cambio de políticas a nivel mundial, retroceso de las izquierdas clásicas, agotamiento de la URSS como referente y victoria de los objetos en su incapacidad de ser leídos con instrumentos convencionales y caducos.


Pesimista y escéptico hasta la médula, nos recuerda que el poder no está donde este mismo nos pide que lo busquemos, puesto que la palabra en sí está infectada de capitalismo; que al intentar cambiar el sentido de las ideas, es el sentido, el que ya se encuentra impregnado de consumismo; todo es un circo, el circo de lo real y la única manera de acabar con todo es acabando con el código. Honesto en su deshonestidad con su obra y con su vida solo propongo no olvidar a Baudrillard en su intransigencia, mordacidad, ironía y cinismo propios.


Bibliografía:

Libros:


Baudrillard, Jean. El sistema de los objetos (1968)*, decimotercera ed. en español. Siglo XXI edit; México D.F. 1994.

---------------.La sociedad de consumo. Sus mitos, sus estructuras (1970), Plaza&Janes S.A. edit; Barcelona.1974.

---------------.Crítica de la economía política del signo (1972), duodécima ed. en español. Siglo XXI edit; México D.F. 1999.

---------------.El espejo de la producción. O la ilusión crítica del materialismo histórico. (1973), Gedisa; México. 1983.

---------------.El intercambio simbólico y la muerte (1976), Monte Ávila edit; Caracas. 1980.

---------------.Olvidar a Foucault (1977), Pre-Textos; Valencia, España. 2001.

---------------.A la sombra de las mayorías silenciosas (1978), Edit. Kairós; Barcelona. 1978.

---------------.De la seducción (1981), sexta edición. Edic. Cátedra; Madrid. 1994.

---------------.Cultura y simulacro (1981), cuarta edición. Edit. Kairós; Barcelona. 1993.

---------------.Las estrategias fatales (1983), quinta edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 1997.

---------------.La izquierda divina. Crónica de los años 1977-1984 (1985), Edit. Anagrama; Barcelona. 1985.

---------------.América (1986), tercera edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 1997.

---------------.Cool memories (1987), segunda edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 1997.

---------------.El otro por sí mismo (1987), tercera edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 1997.

---------------.La transparencia del mal. Ensayo sobre los fenómenos extremos. (1990), cuarta edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 1997.

---------------.La guerra del golfo no ha tenido lugar (1991), segunda edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 2001.

---------------.La ilusión del fin (1993), Edit. Anagrama; Barcelona. 1999.

---------------.El crimen perfecto (1995), tercera edición. Edit. Anagrama; Barcelona. 2000.

---------------.Pantalla total (1997), Edit. Anagrama; Barcelona. 2000.

---------------.El paroxista indiferente. Conversaciones con Philippe Petit. (1997), Edit. Anagrama; Barcelona. 1998.

---------------.El intercambio imposible (1999), Edic. Cátedra; Madrid. 2000.

---------------.Contraseñas (2000), Edit. Anagrama; Barcelona. 2002.

---------------.La ilusión vital (2000), Siglo XXI edit; Madrid. 2001.

*Las fechas entre paréntesis obedecen a su publicación en francés.


Artículos:


Hegemonía, diferencia y alteridad. escrito para la XIV conferencia de la academia de la latinidad, llevado a cabo en Quito del 21-23 septiembre del 2006. UASB. 2006

Kroker, Arthur. The Spirit of Jean Baudrillard. In Memoriam: 1929-2007. www.ctheory.net

Maclaren, Peter. La cámara de los horrores de Jean Baudrillard: del marxismo a la pedagogía terrorista. En: Multiculturalismo revolucionario: pedagogías de disensión para el nuevo milenio. Siglo Veintiuno; México, D.F. 1998.

Puig Peñalosa, Xavier. La crisis de la representación en la era postmoderna. El caso de Jean Baudrillard. Abya Yala; Quito, 2000.



[1] PPP, Primerísimo Primer Plano, expresión utilizada (casi exclusivamente) en la filmación de películas pornográficas al acercarse mucho las tomas de cámara. Cuando la imagen ocupa todo el espacio en la pantalla, dejando una distancia mínima entre la pantalla y lo que se está filmando, se elude el fondo para priorizar las imágenes.

[2] La relación entre objetos (de estudio)y masas es muy simbiótica a lo largo de toda su obra, puesto que él plantea la indiferenciación entre objeto/sujeto y masas/pueblo en cuanto necesidad compulsiva por clasificarlos, en votaciones, encuestas, estudios de marketing, etc. por parte de cientistas sociales, estudiosos del consumo, etc.

[3] El intercambio simbólico y la muerte, Pág. 59. Monte Avila Edit; Caracas (Venezuela) s/f y, Luís Porcel, Editor, Barcelona, 1980.

[4] La transparencia del mal. Ensayo sobre los fenómenos extremos, Pp. 11-12. Edit. Anagrama, Barcelona, 1991.

[5] Su primera época abarca estos textos: El sistema de los objetos (1968), La sociedad de consumo (1970), Crítica de la economía política del signo (1972), El espejo de la producción (1973). Las fechas entre paréntesis obedecen a su publicación en francés.

[6] La segunda está compuesta por: El intercambio simbólico y la muerte (1976), Olvidar a Foucault (1977), A la sombra de las mayorías silenciosas (1978), De la seducción (1981), Cultura y simulacro (1981), Las estrategias fatales (1983), La izquierda divina (1985).

[7] América (1986), Cool memories (1987), El otro por sí mismo (1987), La transparencia del mal (1990), La guerra del golfo no ha tenido lugar (1991).

[8] Su última etapa comprende: La ilusión del fin (1993), El crimen perfecto (1995), Pantalla total (1997), El paroxista indiferente (1997), El intercambio imposible (1999), Contraseñas (2000), La ilusión vital (2000); y múltiples artículos publicados en todo el mundo, entre ellos: Hegemonía, diferencia y alteridad (2006), escrito para la XIV conferencia de la academia de la latinidad, llevado a cabo en Quito del 21-23 septiembre del 2006, donde el autor envío su ponencia pero no pudo venir debido a sus múltiples complicaciones de salud.

[9] WWF, (World Wrestling Federation) por sus siglas en inglés. Federación Mundial de Lucha libre, que para hacer honor a Baudrillard es un simulacro de pelea mediática.



Publicado en:Revista Iconos, vol. II, no. 28. FLACSO,
(Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Ecuador) Quito. 2007.

viernes, 16 de enero de 2009

De siembras y cosechas, por el Subcomandante Marcos



Mensaje del Subcomandante Marcos: "el pueblo Palestino va a resistir"

“Y, tal vez, un niño o una niña de Gaza sobrevivan también. Tal vez crezcan y, con ellos, el coraje, la indignación, la rabia. Tal vez se hagan soldados o milicianos de alguno de los grupos que luchan en Palestina”.

México, 11 ene. Tribuna Popular TP/Agencia Paco Urondo, gentileza de Pedro Bugani.- Tal vez lo que voy a decir no venga al caso de lo que es el tema central de esta mesa, o tal vez sí.

Hace dos días, el mismo en el que nuestra palabra se refirió a la violencia, la inefable Condoleezza Rice, funcionaria del gobierno norteamericano, declaró que lo que estaba pasando en Gaza era culpa de los palestinos, por su naturaleza violenta.
Los ríos subterráneos que recorren el mundo pueden cambiar de geografía, pero entonan el mismo canto.
Y el que ahora escuchamos es de guerra y de pena.
No muy lejos de aquí, en un lugar llamado Gaza, en Palestina, en Medio Oriente, aquí al lado, un ejército fuertemente armado y entrenado, el del gobierno de Israel, continúa su avance de muerte y destrucción.
Los pasos que ha seguido son, hasta ahora, los de una guerra militar clásica de conquista: primero un bombardeo intenso y masivo para destruir puntos militares "neurálgicos" (así les dicen los manuales militares) y para "ablandar" las fortificaciones de resistencia; después el férreo control sobre la información: todo lo que se escuche y vea "en el mundo exterior", es decir, externo al teatro de operaciones, debe ser seleccionado con criterios militares; ahora fuego intenso de artillería sobre la infantería enemiga para proteger el avance de las tropas a nuevas posiciones; después será el cerco y sitio para debilitar a la guarnición enemiga; después el asalto que conquiste la posición aniquilando al enemigo, después la "limpieza" de los probables "nidos de resistencia".
El manual militar de guerra moderna, con algunas variaciones y agregados, está siendo seguido paso a paso por las fuerzas militares invasoras.
Nosotros no sabemos mucho de esto y, es seguro, hay especialistas sobre el llamado "conflicto en Medio Oriente", pero desde este rincón algo tenemos que decir:

Según las fotos de las agencias noticiosas, los puntos "neurálgicos" destruidos por la aviación del gobierno de Israel son casas habitación, chozas, edificios civiles. No hemos visto ningún bunker, ni cuartel o aeropuerto militar, o batería de cañones, entre lo destruido. Entonces nosotros, disculpen nuestra ignorancia, pensamos que o los artilleros de los aviones tienen mala puntería o en Gaza no existen tales puntos militares "neurálgicos".
No tenemos el honor de conocer Palestina, pero nosotros suponemos que en esas casas, chozas y edificios habitaba gente, hombres, mujeres, niños y ancianos, y no soldados.

Tampoco hemos visto fortificaciones de resistencia, sólo escombros.

Hemos visto, sí, el hasta ahora vano esfuerzo de cerco informativo y a los distintos gobiernos del mundo dudando entre hacerse patos o aplaudir la invasión, y una ONU, ya inútil desde hace tiempo, sacando tibios boletines de prensa.

Pero esperen. Se nos ha ocurrido ahora que tal vez para el gobierno de Israel esos hombres, mujeres, niños y ancianos son soldados enemigos y, como tales, las chozas, casas y edificios donde habitan son cuarteles que hay que destruir.

Entonces seguramente los fuegos de artillería que esta madrugada caían sobre Gaza eran para proteger de esos hombres, mujeres, niños y ancianos el avance de la infantería del ejército de Israel.

Y la guarnición enemiga a la que quieren debilitar con el cerco y sitio que se está tendiendo en torno a Gaza no es otra cosa que la población palestina que ahí vive. Y que el asalto buscará aniquilar a esa población. Y que cualquier hombre, mujer, niño o anciano que logre escapar, escondiéndose, del asalto previsiblemente sangriento, será luego "cazado" para que la limpieza se complete y el mando militar al mando de la operación pueda reportar a sus superiores "hemos completado la misión".

Disculpen de nuevo nuestra ignorancia, tal vez lo que estamos diciendo no venga, en efecto, al caso, o cosa, según. Y que en lugar de estar repudiando y condenando el crimen en curso, como indígenas y como guerreros que somos, deberíamos estar discutiendo y tomando posición en la discusión sobre si "sionismo" o "antisemitismo" , o que en el principio fueron las bombas de Hamas.

Tal vez nuestro pensamiento es muy sencillo, y nos faltan los matices y acotaciones tan necesarios siempre en los análisis pero, para nosotras, nosotros, zapatistas, en Gaza hay un ejército profesional asesinando a una población indefensa.

¿Quién que es abajo y a la izquierda puede permanecer callado?

¿Sirve decir algo? ¿Detienen alguna bomba nuestros gritos? Nuestra palabra, ¿salva la vida de algún niño palestino?

Nosotros pensamos que sí sirve, que tal vez no detengamos una bomba ni nuestra palabra se convierta en un escudo blindado que evite que esa bala calibre 5.56 mm o 9 mm, con las letras "IMI", "Industria Militar Israelí" grabadas en la base del cartucho, llegue al pecho de una niña o un niño, porque tal vez nuestra palabra logre unirse a otras en México y el mundo y tal vez primero se convierta en murmullo, luego en voz alta, y después en un grito que escuchen en Gaza.

No sabemos ustedes, pero nosotros y nosotras, zapatistas del EZLN, sabemos lo importante que es, en medio de la destrucción y la muerte, escuchar unas palabras de aliento.

No sé cómo explicarlo, pero resulta que sí, que las palabras desde lejos tal vez no alcanzan a detener una bomba, pero son como si se abriera una grieta en la negra habitación de la muerte y una lucecita se colara.

Por lo demás, pasará lo que de por sí va a pasar. El gobierno de Israel declarará que le propinó un severo golpe al terrorismo, le ocultará a su pueblo la magnitud de la masacre, los grandes productores de armamento habrán obtenido un respiro económico para afrontar la crisis y "la opinión pública mundial", ese ente maleable y siempre a modo, volteará a mirar a otro lado.

Pero no sólo. También va a pasar que el pueblo Palestino va a resistir y a sobrevivir y a seguir luchando, y a seguir teniendo la simpatía de abajo por su causa.

Y, tal vez, un niño o una niña de Gaza sobrevivan también. Tal vez crezcan y, con ellos, el coraje, la indignación, la rabia. Tal vez se hagan soldados o milicianos de alguno de los grupos que luchan en Palestina. Tal vez se enfrente combatiendo a Israel. Tal vez lo haga disparando un fusil. Tal vez inmolándose con un cinturón de cartuchos de dinamita alrededor de su cintura.

Y entonces, allá arriba, escribirán sobre la naturaleza violenta de los palestinos y harán declaraciones condenando esa violencia y se volverá a discutir si sionismo o antisemitismo.

Y entonces nadie preguntará quién sembró lo que se cosecha.

Por los hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, 4 de enero del 2009. (Agencia Paco Urondo)

domingo, 21 de diciembre de 2008

LUTO POR UN MISERABLE

Por: León Sierra Páez


Ha muerto el abyecto. Miles de gentes están hacinadas en suburbios que laten de pobreza mientras en el malecón dos mil los zapatos de las grandes damas de duelo taconean entre flores tailandesas y mantillas de encaje negro. Todos los medios recitan el culebrón. La telenovela cuenta la historia de un adalid, a quien no le tembló el pulso al ordenar la muerte directa de quienes se sublevaban en la noche. Detrás del espectáculo que ofrece la televisión privada, el mercado está anunciando que estamos en navidad y que hay que comprar para olvidar. En medio, como publicidad -sin querer queriendo- obituarios a pantalla completa: paz en su tumba.

La representación que sucede ante nuestros ojos simula simétricamente los fastos pertinentes de la canonización vaticana. La iglesia y la empresa se unen en un empeño cierto, no gratuito. Todo está preparado, todo ha sido pensado. Hay una señora, que emocionada, habla de la regeneración urbana de Guayaquil entre las cañas gastadas de su casa, más allá de donde la vista se pierde desde la perimetral. El concilio de necios en que se han convertido los medios de comunicación, iza banderas negras y con megáfonos celestes repiten incansablemente la biografía oficial del antihéroe. Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad.

Un Goebbels de guatita y perfumado con Versace se ha sentado en el consejo editorial de cada radio, televisión y prensa. En la ribera, la ría. Eterno negro donde peces bigotudos comen excrementos; lengua silenciosa que se lleva el llanto de la gente, hacia el mar y más allá. Dentro, la ciudad amurallada, rica y lejana, urde la treta siguiente: elegir al pirata sucesor.

Intento la contención, quisiera la fuerza, la palabra, atrapar el tiempo para que no se derrame la historia por en medio del teclado. Siento cómo las letras se juntan en nombres que no están, que desaparecieron. Jarrín dice, a veces, Benavides, Regalado, Restrepo, Lima, Acosta...hermanos todos. ¿Cuál será la razón que justifique tanto olvido?

Las voces, sumergidas en el estero, se salan, marínanse de pena. El Ecuador vibra entre tanto llanto por el infame. Luto de tres días: ícense las banderas a media hasta, guárdese silencio y llórese el largo dolor que supone dormir con los crímenes impunes. Tres jornadas para no olvidar, tres jornadas para habitar la muerte cercana, la propia la ejercida por aquel que murió como mató: ahogando.

Recuerdo, en el Guayaquil de los márgenes, una historia real. Mientras el niño velaba el cadáver del padre asesinado, dos mentiras corrían paralelas. Por un lado la infalible máquina del engaño -los medios-, proclamando adecuada y repetidamente el dantesco enfrentamiento a mano armada entre los terroristas y las fuerzas de seguridad nacional (nadie habló nunca de los mercenarios españoles e israelitas); por otro, la familia, que por evitar el pavor de la verdad, le contó al niño, alguna razón menor de accidente fortuito para justificar el féretro en el salón de su casa, en medio del suburbio.

Y el niño que rabioso repetía, mirando el cuerpo inerte de su padre: "¡Ahí está, ¡hijueputa!, todo el día: 'cuídate de los carros, Juanito...' Y vas y te dejas pisar por el carro...!"

viernes, 19 de diciembre de 2008


jueves, 18 de diciembre de 2008

A LA MUERTE DE UN CANALLA

Por Mario Benedetti

Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren
Obituario con hurras
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
ES UN MUERTO DE MIERDA.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

NO HE PERDIDO LA MEMORIA

Escrito por:

FERNANDO LÓPEZ ROMERO.
DECANO: FACULTAD DE COMUNICACIÓN SOCIAL.

UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR.

Boletín de Prensa No. 46.
Diciembre 16 del 2008.



Ayer, a las 16:31 de la tarde, murió el ex Presidente de la República León Febres Cordero. A lo largo de las cuatro horas que precedieron a la muerte del más importante líder de la derecha ecuatoriana en los últimos 25 años, los periodistas de los medios de comunicación masiva (prensa, radio y televisión) que presentaban las “noticias de última hora” desde la puerta de la Clínica Guayaquil, erigieron a León Febres Cordero como un mártir cuyo sacrificio último en aras del interés público fue regresar a morir en Guayaquil. Aunque no dudo de que en todos, o en casi todos los hogares de los personajes más adinerados y poderosos de esa ciudad, una lámina escolar de León Febres Cordero luciendo la banda presidencial, rodeada de velas y flores haga las veces de un improvisado altar doméstico a la figura del mártir que defendió lealmente los intereses de su clase, me pregunto ¿Qué tenemos que agradecer los ecuatorianos y ecuatorianas al ex Presidente de la República, ex Alcalde de Guayaquil, diputado y dirigente empresarial?

No me olvido del empleado de confianza de Luis Noboa Naranjo, dueño del banano, amo y señor de la agro-exportación en el Ecuador a costa del sudor de miles de campesinos y obreros. Del dirigente empresarial que en nombre del progreso y del interés nacional exigía la parte del león en el reparto de la troncha a los gobiernos de turno.

Recuerdo al dirigente empresarial comprándose el Partido Social Cristiano para entrar en la pelea política de la recién inaugurada democracia. Al después furioso opositor del Gobierno de Jaime Roldós Aguilera, estrenándose así como uno de los “patriarcas de la componenda”.

No puedo olvidar al Presidente de la República que amplió los plazos de la sucretización, para pagar los intereses y el capital de la deuda privada -que contrajeron sus amigos y compadres- con dineros públicos.

No puedo borrar de mi memoria a quien se declaró mejor amigo de Ronald Reagan ejecutando la orden imperial de salir de la OPEP.

¿Es que acaso podemos olvidar la ejecución de medidas de ajuste estructural para sentar las bases de un modelo económico sustentado en la explotación brutal de la naturaleza y la sociedad? ¿El pago del capital y los intereses de la deuda odiosa que contrajo la dictadura militar a costa de la pobreza y la extrema pobreza de los ecuatorianos y ecuatorianas? ¿La desaparición decenas de personas, cuyas familias, amigos y seres queridos aún nos preguntamos dónde están, y la represión contra sindicalistas, estudiantes y maestros, líderes indígenas y campesinos? ¿ Los tanques rodeando a la Corte Suprema de Justicia y el Congreso, la dictadura constitucional, el chantaje, el periodicazo y el golpe y el insulto como formas de acción política? ¿Al Abogado Torbay y al Licenciado Robles Plaza? ¿A Toral Zalamea, Abogado también, y a tantos otros? ¿Al señor Raan Gazit? ¿Al SIC 10? ¿A los escuadrones volantes? ¿El olor del gas lagrimógeno, el sonido de las balas, las miradas de sus policías? ¿Mi Universidad allanada tantas veces? ¿Los paramilitares del “García Moreno También Vive”? ¿A su servicio de inteligencia?

Recuerdo la cooptación de la ex Corte Suprema de Justicia con jueces a la medida de la defensa de los intereses del PSC, la primera de la larga sucesión de golpes de estado sin cuartelazo que han hecho que en las cortes y tribunales de justicia de este país impere la ley del más fuerte, del apellido más rancio y de la chequera más gorda.

No puedo olvidar al león y su cachorro presenciando la tortura de quienes se atrevían oponerse a su Gobierno, en el antiguo Cuartel Modelo de la ciudad de Guayaquil.

Recuerdo a Luz Elena Arismendi preguntando sin respuesta dónde están sus hijos frente al Palacio de Carondelet, y a otras madres y padres que ahora, 30 años después, se hacen la misma pregunta.

No me olvido de Diego Delgado, apaleado y dado por muerto.

Recuerdo la muerte de la palabra y del pensamiento crítico frente al miedo y el dolor de miles de ecuatorianos perseguidos por los grupos de choque de la Policía y el Ejército. Recuerdo los libros, folletos y periódicos quemados, la represión contra obreros, campesinos, maestros y estudiantes, la prohibición de decir lo que se piensa o se siente.

Recuerdo a León Febres Cordero presidiendo la manifestación del “no me ahuevo” para exigir al gobierno de Mahuad la salvación con los dineros de todos los ecuatorianos y ecuatorianas, del banco que quebró uno de sus amigos y compadres, Fernando Aspiazu Seminario.

Hace más o menos 100 años, en el prólogo de uno de uno de sus libros, un alemán de origen judío exiliado en Londres, nos recordaba aquello de que existen hechos en la historia que ocurren como tragedia y luego como comedia. Estoy plenamente convencido de que sólo el ejercicio insobornable de la memoria impedirá que posiblemente dentro 25 años se repita esta comedia y los medios de comunicación masiva presenten la muerte de un nuevo mártir que se sacrificó por los intereses del desarrollo y del bienestar de los ecuatorianos… por eso, aunque todos y todas compartimos la misma condición humana, y en consecuencia, no me alegra la dolorosa muerte de un anciano de 77 años que padecía cáncer y otros males, creo que es necesario reescribir el epitafio de León Febres Cordero para que mis hijos y mis nietos no crean el cuento de su martirologio y, sobre todo, para que identifiquen a otros leones que erizan su melena y afilan sus garras para ocupar la vacante de nuevos dueños del país.

POR FAVOR, SEÑORES REPORTEROS, AGUDÍSIMOS EDITORIALISTAS, ASAMBLEÍSTAS, SESUDOS ANALISTAS, PRESENTADORES Y PRESENTADORAS DE TELEVISIÓN, LOCUTORES DE RADIO, TENEDORES DE PAPELES DE LA DEUDA, DISCÍPULOS Y DISCÍPULAS, PERIODISTAS DE FARÁNDULA, POLÍTICOS Y EMPRESARIOS, NO ME PIDAN QUE OLVIDE...

PROHIBIDO OLVIDAR…